Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Señor presidente, yo tengo la convicción de que usted comparte las palabras que yo he dicho, comparte que el problema al que nos enfrentamos no es solo que insulten, que insultan, no es solo que mientan, aunque mienten. Yo creo que usted comparte que la deriva reaccionaria de las élites en España ya no tolera ningún contrapeso, es decir, no tolera que haya un gobierno de signo diferente al conjunto de los poderes que ustedes tienen ya por nacimiento, por herencia y por apellidos; no tolera que haya un gobierno que le ponga impuestos a la banca o a las eléctricas; no tolera que haya un gobierno que suba el salario mínimo interprofesional; no tolera que haya un gobierno que decrete una ley de amnistía y que democratice nuestro país. Todo esto le parecen ofensas, oprobios ilegítimos en un país que consideran que es suyo. Para que esto cambie nosotros decimos que hay que democratizar el Estado, y esto son tres cosas: libertades para que la gente pueda defender sus derechos y pueda salir a conquistar más; democratizar el acceso a las altas magistraturas para que gente de origen humilde pueda llegar a las posiciones decisivas en el Estado, y la lucha contra la desigualdad, porque en un país abrumado por la desigualdad, donde hay mucha desigualdad económica, no puede haber igualdad política. Esta es la gran mentira de los liberales. Donde hay mucha desigualdad económica y social no hay igualdad política. No hay libertad política sin igualdad material.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.