Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Gracias, presidenta. Señorías, esta ley, que cerramos hoy, de representación paritaria y de presencia equilibrada entre hombres y mujeres es un ejemplo de la justicia entendida como respeto a la igualdad. Una justicia de valores, pero, sobre todo, de aritmética. La justicia distributiva de Aristóteles, que velaba por la correcta distribución de los cargos públicos y de los honores. Es cierto que, en su caso, no tenía en cuenta a las mujeres. La mujer en la antigua Grecia no contaba con reconocimiento jurídico ni social, y todavía menos político, pero hemos evolucionado y hemos ido ganando terreno en el ágora a lo largo de generaciones de mujeres luchadoras, que han hecho oír su voz, como Maria Mercè Marçal. De ella es la frase con la que me identifico completamente: Al azar agradezco tres dones: haber nacido mujer, de clase baja y nación oprimida, el turbio azul de ser tres veces rebelde. Y aquí estamos, a punto de cerrar esta ley, que ayudará a que haya más mujeres en puestos de poder en las grandes empresas, en las instituciones, en la política y en los colegios profesionales.»
Fragmento 5 de 8 de esta intervención.