Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Lo decía en mi intervención anterior, no podemos cambiar la base sin llegar a la cima, pero de nada servirá esta ley si la esencia de su objetivo no se llena de sororidad. A partir de ahora, la responsabilidad de las mujeres que ocupan puestos de decisión tiene que ser mayor. Volvamos a Grecia. Como decía el personaje de la leyenda, Damocles, viendo la espada colgando por encima de su cabeza: quien tiene un gran poder tiene una gran responsabilidad. Por lo tanto, hagamos que la sororidad se exprese y que cada mujer que ocupa un puesto de poder esté comprometida con el relevo y esté comprometida con crear las circunstancias para que las niñas de hoy puedan decidir en los puestos de poder del mañana, y hagamos que esta sea una responsabilidad compartida cada vez por más hombres, para no caer en la trampa de aplicar la ley desde la letra y no desde el espíritu. Llenar los consejos, las juntas o las listas electorales de mujeres para que sigan decidiendo los hombres no es paridad. Todavía nos queda mucho trabajo por hacer en ese sentido.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.