Ana María del Carmen Redondo GarcíaPSOE
Ministra de Igualdad
«Señorías, la ley que hoy aprobamos se suma al río de leyes que, desde la Constitución de 1978 y siguiendo con la Ley Orgánica 3/2007, han generado en España un ecosistema normativo que remueve los obstáculos que impiden la igualdad real y efectiva de oportunidades entre mujeres y hombres. Esta ley es necesaria para garantizar el principio de mérito y capacidad en todos los ámbitos de la vida social, deportiva, política y económica de este país, porque solo -y una vez más lo repito- desde la igualdad de oportunidades las mejores y los mejores pueden llegar a desempeñar las máximas dignidades y responsabilidades. La ley de paridad y presencia equilibrada pretende acelerar los procesos para una justa y total equiparación entre mujeres y hombres, superando cualquier discriminación por razón de sexo y avanzando con paso firme en el camino trazado por las convenciones internacionales sobre eliminación de la discriminación, las conferencias de Nairobi y Beijing, la Carta de Derechos de la Unión Europea y el acervo comunitario de directivas que desarrollan el principio de igualdad. La ley de paridad ahonda en la perfecta igualdad que denominó Stuart Mill hace ciento cincuenta años, aquella que no admite poder ni privilegio para unos, ni imposibilidad o incapacidad para otros; la igualdad real y efectiva que contribuya a mejorar la calidad de nuestra democracia a la vez que constituye una palanca de crecimiento sostenible y de desarrollo económico para España. Caminamos, señorías, sobre las huellas de las mujeres que nos han precedido en la lucha por la igualdad; mujeres como Clara Campoamor, Ángeles López de Ayala,»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.