Eduard Pujol BonellJunts
Diputado
«El traspaso del 2008 -ahora hace dieciséis años- fue un traspaso fake y este es un mal traspaso. Tener que seguir ligados a Renfe es un mal negocio. Esto es un mal traspaso porque Cataluña no podrá aplicar el modelo propio de ferrocarriles en la gestión, que es un modelo de éxito. Hagan bien los números, los que los tengan que hacer, y déjense de traspasos de la señorita Pepis. A ver si a todos se lo hacemos entender. Hoy hablamos de economía. Los políticos en Cataluña no son creaciones literarias, son la descripción milimétrica de una asfixia económica premeditada. La locomotora, señorías -todos, todos-, la locomotora, que es como les gusta definir a Cataluña, no puede más, no puede más. Señorías, ya está bien de subirse a la espalda del potencial económico de Cataluña. Dejen de negar la evidencia y escuchen a Cataluña, aunque esto hoy aquí va de otra historia. Y termino, con el permiso del presidente, con una reflexión final. Seguramente esta será mi última intervención en este Congreso -no se alarmen, no es grave, no es salud, solo es política, tranquilos-, pero no me quiero ir sin recomendarles a todos civilidad, verdad, negociación y política. No quiero irme sin advertirles, también a ustedes (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), antes de que... Cataluña siempre está, siempre está. Somos una nación. Con este pueblo no se juega. Los conflictos nacionales no se resuelven con cuatro gestos y unos golpecitos a la espalda, señora ministra, es una mala costumbre negar los problemas de Cataluña, demasiado extendido. Es una pésima costumbre negar los derechos políticos de Cataluña, es un desastre absoluto mantener la asfixia económica premeditada de Cataluña. Es un golpe de Estado en toda regla que los jueces hagan trampas con las leyes que se aprueban aquí. Señorías, no dejen que lo hagan más, los políticos somos artesanos y nuestro oficio es el futuro. Ridiculizar, menos tener, aguar el conflicto que denunciamos... Todo esto que exponemos aquí los que procedemos de Cataluña obliga al catalanismo político a mantenernos tozudamente fieles al pueblo y a los anhelos de Cataluña.»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.