Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«Hoy debatimos la prórroga de un real decreto que es muy importante -de eso no cabe duda- para la continuidad de medidas sociales, fiscales y también energéticas que nos ayudan a reducir y mitigar los efectos de la inflación, y a garantizar, al fin y al cabo, un poco la estabilidad económica. Aliviar y mitigar son probablemente -que no es poco- los términos más oportunos para referirnos a este real decreto. La guerra en Ucrania ha provocado un aumento desmesurado de los precios de la energía y, también, de los alimentos. Nadie es ajeno a esta realidad, y menos la ciudadanía y muchas empresas que, sin duda, están sufriendo desde hace tiempo estas subidas, abusivas en no pocas ocasiones. La dependencia energética de Europa y, en particular, de España ha quedado patente también en esta crisis. La diversificación de las fuentes de energía y el impulso de las energías renovables son más urgentes que nunca. Siempre lo han sido, pero más ahora que nunca. Este real decreto incluye, al fin y al cabo, medidas para acelerar la transición energética, promoviendo inversiones en energía solar, eólica y otras fuentes limpias, y esto no solo ayudará a reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, evidentemente, sino que también contribuirá a la creación de empleo de calidad y, además, a la lucha contra el cambio climático. Incluye, como también han dicho otros portavoces, la garantía de suministros de agua y energía a consumidores vulnerables o en riesgo de exclusión. Creo que todos aquí lo saben, pero no está mal repetirlo: el acceso al agua o a la electricidad no son para nada una nimiedad. No lo es en invierno y, por supuesto, tampoco en verano, señorías. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.