Pablo Sáez Alonso-MuñumerVox
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Nos presenta el Gobierno unos objetivos de déficit y deuda pública más ambiciosos que los presentados a comienzo del año, y también un aumento del límite de gasto no financiero que para el año 2025 será del 3,2 %. Nos anticipa, por tanto, el Gobierno su intención de llevar a cabo un importante aumento de la presión fiscal. Nada nuevo viniendo de un gobierno socialcomunista que legisla con un claro afán recaudatorio y que ha subido 69 veces los impuestos desde que alcanzó el poder en el mes de junio del año 2018. Nada nuevo viniendo de un gobierno que ha llevado a cabo el mayor incremento de la presión fiscal de todos los países de la Unión Europea entre los años 2019 y 2022, un gobierno cuyas políticas empobrecen a los españoles. Y esto no es una opinión, es una realidad. Veamos los datos. Uno, en el primer trimestre de 2024, según el informe de la OCDE sobre perspectivas de empleo publicado el 9 de julio, los salarios reales en España seguían un 2,5 % por debajo de los niveles previos a la pandemia. (Aplausos). Dos, los altos niveles de inflación han supuesto una importante pérdida del poder de compra, especialmente en las rentas más bajas. Tres, se ha acentuado la pérdida de poder adquisitivo de los españoles al no haber ajustado las tarifas de los impuestos al aumento de la inflación. (Aplausos). Cuatro, el PIB per cápita real es un 3,6 % inferior al de 2019. (Aplausos). Cinco, España es el país europeo en el que más ha caído la renta per cápita en paridad de poder adquisitivo en los últimos cinco años. España está 12 puntos por debajo en paridad de poder adquisitivo respecto a la media de los países de la Unión Europea. Seis, el porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social ha aumentado en España desde el año 2019, pasando del 26,2 % al 26,5 % en el año 2023. Somos el país con mayor nivel de pobreza de la Unión Europea tras Rumanía y Bulgaria (aplausos), un porcentaje que se eleva al 34,5 % en menores de dieciocho años, lo que nos sitúa en el segundo país de la Unión Europea cuando hablamos de pobreza o exclusión social infantil. Siete, el 37 % de la población no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos. Ocho, se ha producido, según el Banco de España, una reducción en la liquidez de los hogares españoles. Nueve, el esfuerzo fiscal de los españoles se encuentra un 52,8 % por encima del promedio de la Unión Europea. Diez, la baja productividad de la economía española es, según la OCDE, uno de los factores que impiden a los españoles disfrutar de una mayor prosperidad económica. (Aplausos). Once, la deuda de cada español se ha incrementado, gracias al Gobierno socialista de Pedro Sánchez, en más de 7100 euros, y, como dice la señora vicepresidenta del Gobierno: repito, en más de 7100 euros cada español. (Aplausos). Hablamos de un gobierno que nos empobrece y que lleva a cabo una gestión irresponsable de las cuentas públicas, un gobierno irresponsable que no ha aprovechado los incrementos en la recaudación tributaria de los últimos años para equilibrar o alcanzar un superávit en las cuentas públicas. Pensemos que desde el año 2017 hasta el año 2023 la recaudación tributaria ha aumentado un 37,3 %, mientras el déficit de las cuentas públicas a finales del año 2023 era superior al existente al cierre del año 2017. Este aumento de la recaudación tributaria del 37,3 % -56,1 % en el caso del IRPF- desde el año 2017 ha sido muy superior al aumento del PIB real y del empleo, lo que es un indicador claro de la pérdida de poder adquisitivo de los españoles. Unos gobiernos socialistas irresponsables que han elevado la deuda pública en más de 400 000 millones de euros hasta situarla por encima de los 1,6 billones, con be; repito, por encima de los 1,6 billones de euros, con be. Unos gobiernos que ignoran que una creciente deuda pública hace más vulnerable al sector público y al conjunto de la economía, socava el crecimiento general de la productividad y de la economía y supone una indudable pérdida de soberanía. Unos gobiernos que cargan su irresponsabilidad en las generaciones futuras, pero también condicionan las decisiones de gasto actuales, porque se condicionan las decisiones de gasto cuando tienes que asumir una elevadísima carga de intereses que detraen fondos que se podrían dedicar a otros fines. Y es que no estamos hablando de importes pequeños, hablamos de un importe de 35 967 millones de euros de intereses pagados en el año 2023 y de un importe de 147 432 millones de euros en intereses acumulados desde el año 2019. Lo increíble es que este Gobierno considere un éxito de gestión que, al cierre del primer trimestre del año, España se encuentre entre los cinco países de la Unión Europea con una deuda por encima del producto interior bruto. No solo eso, además plantea que seguiremos teniendo una deuda por encima del producto interior bruto, de acuerdo con los objetivos que hoy nos presenta el Gobierno hasta el año 2027. Nos plantea, a la vista de los déficits previstos, que la reducción en el porcentaje de deuda se basará en el aumento del PIB y que el monto de la deuda seguirá aumentando para hacer frente a los déficits comentados.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.