Artemi Rallo LombartePSOE
Diputado
«Señorías, sin política de la buena, la del acuerdo y la transacción, la Constitución sufre, no sigamos poniéndola a prueba. Cinco años y medio sin cumplir la Constitución; eso, señorías, no sale gratis: desprestigio de las instituciones, descrédito de la justicia, coste económico incalculable, desmotivación de los profesionales, retrasos, dilaciones, conculcación del derecho a la tutela judicial. La justicia ha sufrido y tardará en reponerse. Aprendamos de esta lección. Casi seis años perdidos, porque los vocales del Consejo que hoy elegimos gozarán de una inmensa legitimidad, como los anteriores, la colosal legitimidad que otorga una urna en esta tribuna, donde depositarán el voto 350 representantes del pueblo español. En democracia, señorías, no cabe dignidad superior al investir una magistratura constitucional, especialmente si está llamada a gobernar a quienes administran la justicia que emana del pueblo, la justicia que emana del pueblo. Señorías, cumplamos la Constitución ahora y siempre, cuando nos conviene y cuando no, con lealtad, con lealtad constitucional. Respetemos la Constitución y a su intérprete supremo. No se puede respetar la Constitución sin respetar al Tribunal Constitucional. No es un cáncer, es el supremo intérprete de la Constitución. Cuestionarlo, erosionar su credibilidad supone torpedear los cimientos del edificio constitucional. No vuelvan a las andadas, señorías. Los socialistas siempre hemos estado ahí, desde 1978, honrando el pacto constituyente, que ha servido y sirve a la causa de la libertad y del progreso. Lecciones de constitucionalismo, señorías, ninguna. La Constitución nos pertenece a todos, a todos los que alguna vez soñaron el ideal ilustrado de la fraternidad y a todos los que ambicionamos una sociedad más justa, más decente y más digna. Nada más y muchas gracias, presidenta. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.