María Guijarro CeballosPSOE
Diputada
«Y ustedes, señorías del Grupo Popular, se empeñan en un discurso vacío, en un discurso oscilante, bélico y que vincula migración y delincuencia, y no solo escriben tuits xenófobos con nombre y apellido, sino que la número dos de su partido convierte a los racistas en valientes. Ya les digo que la mayoría no pensamos eso y que no es valentía; es racismo, es demagogia, es demagogia de la barata, de esa que apela desde la desinformación a las emociones más primarias, que receta soluciones sencillas a cuestiones muy complejas. Y la responsabilidad de cualquier político es desmontar y confrontar los bulos, no alimentarlos; no es amplificar el odio con declaraciones cargadas de prejuicios y de estereotipos, porque luego ese caldo de cultivo permite que se utilice el asesinato de una criatura de once años para asociar migración y delincuencia. Nuestra palabra tiene un altavoz tan grande que debemos cuidar qué decimos, cómo lo decimos y dónde lo decimos, y ustedes lo saben. España tiene una política migratoria, claro, no miramos para otro lado ni vendemos humo, como dice el señor Sémper, porque sabemos y trabajamos desde la perspectiva de que, efectivamente, migran personas, no migran números. Hay muchos ministerios implicados, muchas capacidades puestas al servicio de los derechos humanos, desde reuniones al más alto nivel hasta cooperación española en países de origen, conferencias sectoriales de migraciones, programas de atención humanitaria, programas de protección internacional, integración desde la perspectiva de formación, de trabajo y de familia o reformas del Reglamento de Extranjería; además de recursos económicos, avances legislativos y mucho compromiso político. Sí, sí tenemos política migratoria. Pero ¿sabe lo que pasa? Que la solidaridad no se cacarea, no se echa en cara, se practica, y desgraciadamente la solidaridad voluntaria de las comunidades autónomas, que tienen la competencia en menores, no ha funcionado. Y ya se confirmó a todas las comunidades autónomas que tendrían recursos adecuados para la acogida, estaba escrito en la reforma del artículo 35 de la ley de extranjería, y ustedes decidieron votar en contra, y se jactan de ello y se ponen del lado oscuro. Era una oportunidad y es una oportunidad de dar una vida digna entre todas las comunidades autónomas a miles de menores que están solos; excusa tras excusa. Explíquenselo al presidente de Ceuta, de su partido, que dice que solos no pueden, o al de Canarias, que gobierna con su apoyo y que apela al sentido común de todos los partidos. Miren, lo que necesitamos es que se replanteen ese voto irresponsable y que se coloquen del lado de la solución y del acuerdo. Lo decía mi compañero, Luc André, el otro día: No se trata de nosotros, se trata de ellos, de ellas. Escuchen más a quienes vienen a España en busca de una vida digna y no tanto a sus socios racistas de VOX. Somos un país de acogida, somos un país de derechos -de deberes también- y de oportunidades. Es lo que somos, aunque algunos se empeñen en el ruido. Como estamos en verano y como dice Sabina: 'Mucho, mucho ruido / tanto, tanto ruido / tanto ruido y al final [...] se borraron las pisadas / se apagaron los latidos/ y con tanto ruido / no se oyó el ruido del mar'. Pues del mar vienen esos a los que tenemos que acoger urgentemente. Eskerrik asko.»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.