Diputado
«Después del 28 de julio, el chavismo se aferró a unos resultados infundados, tardíos, orales, inverosímiles y utilizó al Consejo Nacional Electoral y al Tribunal Supremo de Justicia para ejecutar un fraude político descarado y sin el más mínimo complejo, merecedor de la repulsa de la misión internacional independiente de la ONU, que alertó de la falta de imparcialidad e independencia de ambas instituciones, reconociendo su papel decisivo dentro de la maquinaria represiva del chavismo, a la par que el Centro Carter, único observador internacional independiente habilitado, concluyó que las elecciones -y leo textualmente y entrecomillado- no podían ser consideradas como democráticas y sentenció que la falta de publicación de los resultados desglosados por mesas constituía una grave violación de los principios electorales. Afortunadamente, el intento de fraude chavista se topó con un muro democrático admirable y conmovedor. En una labor heroica, la oposición victoriosa recopiló el 83 % de las actas electorales, de las actas de escrutinio, y de forma pública, transparente y verificable demostró que el ganador de las elecciones fue Edmundo González Urrutia, con el 67 % de los votos. Carece de sentido continuar insistiendo a las autoridades chavistas en la publicación de unas actas que nunca han querido publicar y que ha conseguido hacer públicas la oposición y no el Gobierno, porque esas actas ya están al alcance de todo el mundo y han demostrado una validez que ha sido avalada rotundamente, pero no porque lo diga el Partido Popular sino porque así lo dice el informe preliminar del panel de expertos electorales de la ONU, así lo dice la Organización de Estados Americanos a través de su secretario general, así lo dice el alto representante de la Unión Europea, así lo dicen medios de comunicación de ámbito internacional, como el Washington Post, el Financial Times o El País aquí, en España, así como varios trabajos académicos que concluyen la fiabilidad de los datos que ha conseguido aportar la oposición venezolana.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.