Txema Guijarro GarcíaSumar
Diputado
«Buenas tardes, a todas y a todos, señorías, señora presidenta. Quería empezar por comprobar que hemos llegado todos bien de las vacaciones, con las pilas cargadas; veo que algunos especialmente, porque la señora Guardiola del Partido Popular ha hecho sin duda una demostración enérgica en su exposición. Quizá algo dispersa, porque íbamos a hablar de la LOREG y no sé si le ha dedicado usted más de treinta segundos; el resto ha sido un popurrí de dictadura, autocracia, jaque a la democracia; Venezuela, por supuesto; financiación autonómica; imposición ideológica; ministra Ribera; en fin, algo que en general no tiene mucho que ver con el tema de marras, ¿verdad? Con lo que sí ha venido usted sin duda es con una acerada vocación pedagógica, porque ha pretendido darnos lecciones de democracia, lo cual, sin duda, provoca algo de risa. En todo caso, si me lo permite, vamos a hablar de la LOREG, ya que ustedes así lo pretenden. Hay motivos para reformar la Ley Orgánica de Régimen Electoral General en España. El primero que se me ocurre es la necesidad de seguir avanzando en mayores cotas de democracia, una aspiración siempre legítima, siempre loable, en cualquier circunstancia. Pero, además, si muchos damos por precisa aquella expresión que tanto pregonaba el compañero de Esquerra Joan Tardà cuando se refería al Estado español como una democracia low cost, es entre otras razones por las importantes carencias, omisiones y excesos que contiene la LOREG. Porque, señorías, en nuestro espacio político, llevamos muchos años denunciando que el núcleo de nuestro sistema de representación política, aquel que traduce la voluntad política de los españoles y españolas en una determinada correlación de fuerzas parlamentarias, sufre una distorsión en origen, fruto de aquella transición vigilada y compleja que le dio luz; un sesgo conservador y mayoritario que las cifras se empeñan en corroborar en una convocatoria electoral tras otra. Así ocurre que ustedes, el Partido Popular, han venido disfrutando de manera sistemática de una inmerecida sobrerrepresentación. Esto, señora Guardiola, parece que no le llama la atención. Sin ir más lejos, la última vez hace algo más de un año, ustedes obtuvieron un 33 % de los votos en las elecciones generales, pero hoy ocupan el 39 % de este hemiciclo; y del Senado ya ni hablamos, ¿verdad?, porque a ver cómo justificamos una mayoría absoluta del 58 % de los escaños con un 34 % de los sufragios. Debería ser su eslogan para todas las elecciones al Senado, señora Guardiola: de aquí, al infinito. El voto al Partido Popular vale doble, ¿verdad? (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.