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29N · faltan 25 días

Carlos Flores JuberíasVox

Diputado

«Señora presidenta, señorías, como algunos de ustedes saben, antes de dedicarme a predicar en el desierto desde esta tribuna, quien ahora les habla lo hacía desde la tarima de las aulas universitarias. Durante veinte años he estado explicando derecho electoral en la Universidad de Valencia y veinte veces me he encontrado en la primera jornada de cada uno de esos veinte cursos con la misma realidad, la de unos estudiantes con apenas cumplida la mayoría de edad que acudían a las aulas habiendo pasado, a lo sumo, una o, como mucho, dos veces por las urnas y en los que todavía se hallaba instalada la ensoñación de que las elecciones son procesos sencillos, en los que el partido que más votos logra gobierna y el otro se queda en la oposición, y que las fórmulas electorales son dispositivos lógicos e intuitivos, sin trampa ni cartón, para transformar los votos en escaños. Créanme si les digo que seis meses después y unas cuantas clases de por medio, y después de haber comprobado con sus propios ojos cómo democracias bien consolidadas tienen sistemas electorales que permiten que el candidato más votado pierda las elecciones y las gane el candidato menos votado, que permiten que el voto de un ciudadano valga el doble que el de su vecino del otro lado de la calle o del otro lado del río, que permiten que el Gobierno elija qué extranjeros van a votar y cuáles no van a votar a unas elecciones o que permiten incluso que un ciudadano elija a un candidato sin ni siquiera saber que existe ni haber leído nunca su nombre, esa candidez inicial deja indefectiblemente paso a un profundo escepticismo, puerta de embarque a su vez de la creciente desafección hacia la vida política y los procesos electorales que embarga a buena parte de nuestra población y notoriamente a buena parte de nuestra juventud y que justifica que intelectuales como Blühdorn hayan acuñado el inquietante término de democracia simulativa. ¿Es la nuestra una democracia simulativa? Comprobémoslo, si no les importa.»

Fragmento 1 de 4 de esta intervención.

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