Artemi Rallo LombartePSOE
Diputado
«Señora presidenta, señoras diputadas, señores diputados, es sorprendente y muy desconcertante la iniciativa que hoy nos trae el Partido Popular a esta Cámara. Es una propuesta... (Rumores). Señora portavoz del Partido Popular, está en animada conversación con su compañera; tal vez podría atender, porque se generaría un contexto más rico y podría parecer, incluso, que tienen algún interés por esta iniciativa. Decía que es una propuesta chocante, bien simple, pero no exenta de interrogantes. De entrada, constituye un verdadero enigma averiguar las prioridades políticas del Partido Popular. Estamos en el minuto uno de un nuevo periodo de sesiones, una oportunidad única para el Partido Popular de poner en valor y realzar su agenda de propuestas para España. Es una ocasión inestimable, en esta privilegiada atalaya, la tribuna parlamentaria del Congreso de los Diputados, para desgranar alguna de sus más sobresalientes reformas legislativas. Pero la montaña, señorías, parió un ratón. La de hoy es una iniciativa de menor cuantía, marginal, incluso, si me lo permiten y sin ánimo de ofender, ridícula. Proponen suprimir la posibilidad de que en las elecciones europeas haya papeletas que incluyan en alguna comunidad autónoma un número reducido de candidatos identificados por sus propias siglas. Esta es la gran reforma legislativa con la que el Partido Popular pretende abrir este periodo de sesiones. Es una reforma para dentro de cinco años; gran urgencia, señorías. La pregunta es inevitable: ¿no tenían otra? (Aplausos). ¿No tenían otra iniciativa de mayor alcance, de mayor relevancia, de mayor actualidad? Y la respuesta, señorías, es desoladora: no, no la tenían. Ustedes han demostrado ya sobradamente que no tienen ni ideas ni propuestas ni proyecto político para España. Y, además, no se creen ni sus propias iniciativas, aunque sean insignificantes como esta, porque, si se las tomaran en serio, las tramitarán con el rigor y el respeto que merece una reforma electoral. Aún estamos esperando una llamada para explicarse proponiendo analizarla en la Comisión Constitucional con reflexión y sosiego (rumores), buscando la mayoría parlamentaria de los dos principales partidos de esta Cámara, y nada de esto ha ocurrido. Porque esta propuesta, señorías, es un mero pretexto; lo único que hoy buscaban era ruido, como lo ha evidenciado la intervención hilarante y delirante de la portavoz del Partido Popular, sin ningún respeto por esta Cámara, lo contrario a un partido que se pretende de Estado.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.