Lázaro Azorín SalarPSOE
Diputado
«Además de diputado, tengo el honor de ser alcalde de mi querido Pinoso, un pueblo del interior de la provincia de Alicante donde todas y todos nos conocemos y que se caracteriza por su buena gente y hospitalidad. En la actualidad convivimos más de sesenta y cinco nacionalidades distintas, lo que supone un 25 % de los 8777 habitantes. El discurso del odio al que me refiero se dirige especialmente al 3 % de población marroquí censada en nuestro pueblo. Tristemente, así lo he constatado personalmente y por eso me van a permitir que comparta con ustedes, señorías, lo que me sucedió el pasado 27 de julio en plenas fiestas. Un joven de mi pueblo llamó a mi casa de madrugada para alertarme de que un amigo suyo, Mohamed, de veintidós años, estaba sufriendo una agresión racista por ser marroquí. 'Moro, hijo de puta' son solo algunos de los insultos que recibió, además de agresiones físicas que yo mismo pude constatar, únicamente por su origen. Y es muy penoso ver cómo un niño que llegó a tu pueblo a los siete años, a quien conocí durante mis años de docente y que está plenamente integrado en actividades sociales y deportivas del municipio, con un amplio grupo de amistades, con pareja, con un trabajo estable, sufre esta denigrante situación de discriminación y odio en el pueblo que le ha visto crecer. Otro caso reciente es Hassan, un niño de doce años nacido en España que durante la celebración de la pasada Eurocopa fue increpado por portar una pulsera con la bandera de España, viéndose obligado a retirársela por miedo a sufrir más represalias, todo ello al grito de: 'moro, este no es tu país'. Por suerte, Mohamed y Hassan son muy queridos por el pueblo de Pinoso. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.