Diputado
«Señorías, este es un debate serio; manido, pero serio. Creo que todos aquellos y todas aquellas que estamos aquí hace ya algunos años la verdad es que estamos cansados de esta música de la derecha y Venezuela; pero es serio. A la señora Álvarez de Toledo la he escuchado atentamente, como siempre -usted es una buena oradora, y siempre se lo he reconocido-. Usted ha expuesto y relatado aquí diez puntos por los cuales este señor, el ultraderechista -y es lo de menos, ¿eh?- Edmundo González tiene que ser el presidente de Venezuela porque ustedes, un poco, lo dicen. Lo primero que usted dice es porque es la verdad -la verdad-, y hace referencia a unas actas, que se han declarado ya falsas (rumores y protestas), y no lo digo yo... (Protestas). Cálmense, cálmense, que acabo de empezar. No lo digo yo, lo dice el propio abogado de Edmundo González, que dice que no las va a volver a reclamar. Dos. Usted dice -esta es divertida- que la soberanía del pueblo es sagrada -que la soberanía del pueblo es sagrada-. ¡Hombre!, nos hubiera encantado a los catalanes saberlo el 1 de octubre; nos hubiéramos ahorrado un montón de hostias y de palos, sí, sí. (Rumores.-Aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.