29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Carlos Martín UrrizaSumar

Diputado

«Como sus señorías saben, SUMAR ha propuesto, para romper este comportamiento de rebaño de las grandes empresas de la cadena alimentaria, introducir un impuesto inteligente que se adapte en función de los márgenes excesivos o normalizados que tenga cada una de estas empresas. (Aplausos). Esta sí que es una medida contundente que intenta bajar el nivel de precio de los alimentos y aproximarlo al nivel de precio salarial. Otro elemento fundamental dentro de la reduflación que no se trata en la PNL es la reduflación en la vivienda. Hay personas que alquilan una habitación dentro de una vivienda y se encuentran con que los espacios comunes se han reducido; por ejemplo, con que ya no hay salón, porque el casero ha convertido el salón en una habitación más. (Aplausos). O su precio, el precio de una habitación, en algunas zonas, equivale ya prácticamente al precio que tenía un piso hace unos años. Señorías, volvemos a estar otra vez en burbuja de precios, y otra vez no nos puede pasar lo que pasó durante la burbuja inmobiliaria anterior, no deberíamos ignorarlo. El esfuerzo que tiene que hacer hoy un hogar medio para pagar una vivienda es el 50 % de su renta, que era lo mismo que ocurría durante la burbuja anterior. En el caso de los jóvenes, incluso alcanza el 90 %. La burbuja anterior arruinó las oportunidades de toda una generación y esta burbuja inmobiliaria que vivimos nuevamente ya está arruinando las oportunidades de emancipación de muchos jóvenes. La anterior nos dejó endeudados y esta nos va a dejar descolgados del progreso si no hacemos algo. Señorías, si no hacemos bien la reforma inmobiliaria no vamos a poder hacer bien la revolución digital. Esto ya nos pasó en el siglo XIX. Solo en aquellos territorios del país donde se hizo bien la reforma agraria hubo después reforma industrial. ¿Por qué? Porque entonces los agricultores tenían la productividad acumulada y no podían explotar esa productividad porque muchas de las tierras estaban en manos muertas, estaban en manos de latifundistas. Ahora nos pasa algo parecido. La productividad potencial para conseguir triunfar en la revolución digital está estancada en la generación digital de jóvenes a los que estamos exigiendo un esfuerzo, una dedicación y un nivel de recursos para conseguir comprarse una vivienda que impide que luego tengan fuerzas, ganas y posibilidades de hacer la revolución digital. Y lo mismo que antes había tierras en manos muertas, hoy hay muchas viviendas vacías. Hacer bien esa reforma fiscal y terminar con la burbuja inmobiliaria que volvemos a padecer actualmente significa dejar a un lado un modelo que ya está periclitado y que puso en el pasado y todavía ahora está poniendo en el presente a las inmobiliarias privadas en el centro del proceso de proveer de viviendas para los jóvenes y no tan jóvenes. A esas inmobiliarias privadas se les está proveyendo de suelo público, de avales públicos para que los bancos les den crédito promotor, y han solicitado ya -aunque afortunadamente esta Cámara lo ha tumbado- que cambiemos la ley del suelo para que no haya trabas, para que ningún ciudadano o una asociación ecologista pueda detener aberraciones urbanísticas. Miren si estará periclitado el modelo de las inmobiliarias privadas gestionando lo público que, de los millones de VPO que construimos a través de inmobiliarias privadas, ninguna de ellas forma ya parte del parque público, y todas ellas están en el mercado especulativo. (Aplausos). Así que, señorías, hagamos todo lo posible porque estamos otra vez en burbuja inmobiliaria. Muchas gracias. (Aplausos).»

Fragmento 2 de 2 de esta intervención.

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