Diputado
«Y, claro, sin casa en propiedad, llevamos casi una década con una burbuja extraordinaria en los alquileres y cada medida nueva que toman no solamente no logra pincharla o contenerla, sino que la hace más grande, le insufla nuevo aire, la hace más soberbia. Los precios de los alquileres no han dejado de subir, un 10 % en el último año, no sabemos si para celebrar el primer cumpleaños de la ley de vivienda. Y los precios de los arrendamientos también son ya hoy claramente superiores a los picos de 2007 y 2008. El número de hogares que está en una situación de sobreesfuerzo económico, es decir, que tiene que dedicar más del 40 % de la renta a pagar el alquiler dobla el promedio de la Unión Europea. Hay incluso un puñado de ciudades en las que los españoles tienen que pagar más del 60 % para cubrir los gastos de alquiler. ¿Cree usted, señora ministra, que esto es compatible con una vida libre o plena? La mitad de los inquilinos en España se encuentra en una situación de vulnerabilidad social, el porcentaje más alto de la Unión Europea. Y en las grandes urbes la oferta de pisos compartidos, es decir, de pisos por habitaciones supera ya la de pisos completos. De comprarte un piso como aspiración, como meta, como esperanza, hemos pasado a comparte un piso como resignación. En fin, la verdad es que las estadísticas meten miedo, pero, bueno, también somo campeones en lenguaje inclusivo y denunciamos muy fuerte lo del blackface, así que supongo que esto nos deja en situación de empate. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 6 de esta intervención.