Pablo Sáez Alonso-MuñumerVox
Diputado
«No obstante, parece que esta situación se va a revertir, y lo parece porque este Gobierno se ha empeñado en que todos los españoles paguemos el sinsentido, la sinrazón de un gasto político superfluo e innecesario como es la traducción y transcripción a otras lenguas; un gasto superfluo, porque ningún español necesita de intérprete cuando habla con otro español; ningún español necesita de intérprete cuando habla con otro español. (Aplausos). Hablamos de un gasto elevadísimo que se ha licitado y se encuentra pendiente de adjudicar vía dos contratos: el primero por importe de 12,5 millones de euros, hasta el año 2027, para servicios de traducción, interpretación y transcripción de lenguas cooficiales, así como el subtitulado en directo en el Congreso de los Diputados; y un segundo contrato por importe de 2,1 millones de euros, en el que parte de su coste es el equipamiento para la interpretación remota y subtitulado en cinco salas del Congreso; en total 14,6 millones de euros que podrían utilizarse para construir un centro de salud y un colegio, pero, bueno, ya vemos cuáles son las prioridades de este Gobierno (aplausos); un importe que, recordemos, pagaremos todos los españoles para contentar a quienes quieren romper nuestra convivencia, para contentar a los amantes del derroche político, a los condenados por malversación, a quiénes son los artífices de que los catalanes tengan la mayor deuda per cápita de todos los españoles, soporten una mayor cantidad de impuestos y financien un mayor número de entes públicos de España.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.