Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«Es, además, una medida útil porque nos permite mejorar la calidad de nuestra salud mental. Reduce el estrés y el agotamiento y mejora la productividad, la motivación y también la creatividad. Nos encontramos en un mes, septiembre, que es el de la prevención contra el suicidio. Fíjense, porque son datos escandalosos. No hay salud sin salud mental. El suicidio es hoy la primera causa de muerte de las personas entre quince y cuarenta y cuatro años. Sin duda, ese debería ser un argumento que nos permitiera desarrollar esta medida que tiene que ver con ganar tiempo y salud mental. Las trabajadoras y los trabajadores más felices son trabajadores más productivos y creativos. Solo este argumento debería hacer reflexionar a muchas patronales al respecto de esta medida. Fíjense que además es útil porque es una medida sin duda feminista. Reducir la jornada sin perder salario ayuda a un reparto mucho más equitativo de las tareas y a una conciliación con nuestro tiempo de vida. Vivimos una crisis de los cuidados que nuestra pirámide poblacional no hará más que agravar y necesitamos tiempo, sin duda, como propone esta medida, y también medidas públicas como las que propone el ministro Bustinduy. Además, es útil -yo creo que esto es importante- plantearlo sin reducir salario. Esta es la clave. Por tanto, significa que es una medida que reduce desigualdades económicas y sociales, una medida, pues, de democratización económica.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.