Engracia Rivera AriasSumar
Diputada
«No voy a abundar en más ejemplos, porque no hay tiempo, no por falta de material, pero sí sabemos que no solo vemos discursos que discriminan por razón de sexo o género. Así, la ultraderecha ejerce de fiel sierva del patriarcado que nos condena a las mujeres a la desigualdad estructural. Y no solo deshumanizan a las personas migrantes o al pueblo gitano por racismo y xenofobia, sino que también son aporofóbicos, porque si hay dinero por medio el color de la piel deja de importarles. Solo criminalizan la pobreza. (Aplausos). El peligro y el problema fundamental es que estos discursos de odio se acaban traduciendo en lesiones, amenazas, injurias, daños, trato degradante, coacciones y humillaciones, aumentando año tras año el número de delitos de odio, y eso que la gran mayoría no se denuncian. Frente a esto, es necesario articular políticas para poder prevenir y combatir este tipo de conductas, y esta subcomisión debe aportar soluciones para poder focalizar adecuadamente el problema. Para ello, necesitamos escuchar a aquellos afectados y aquellas afectadas por el odio y la discriminación, construyendo un espacio de diálogo constructivo que incluya expertas y organizaciones que ya trabajan en medidas para combatir esos discursos de odio. También esperamos que sea un espacio para desarrollar y promover iniciativas legislativas que fortalezcan la protección de nuestra sociedad frente a esos discursos deleznables. Igualmente, es imprescindible la educación, la sensibilización y el fomento de la tolerancia. Necesitamos desarticular los estigmas y prejuicios que, construidos sobre mentiras y noticias falsas, alimentan el odio.»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.