29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Pilar Vallugera BalañàERC

Diputada

«Pero esto vuelve a poner de manifiesto que las realidades son distintas en el territorio de la península, son muy distintas. Y, por favor, supuestos federalistas, escuchen de una vez: aparte de que tenemos las competencias exclusivas, las tenemos también en el Código Civil y el alquiler de habitaciones ahora mismo se regula por el Código Civil, así pues, esta ley no toca. Intentaremos que salga, pero que luego no vengan en el Parlamento catalán y nos la echen atrás, porque no tendría sentido alguno. Lo que necesitamos es proteger a la gente, lo que necesitamos es que se pueda vivir, lo que necesitamos es que haya un proyecto de vida que se pueda sacar adelante. Termino con un par de comentarios. El otro día Carme Trilla, que es una de las expertas más importantes en mi país sobre el ámbito de la vivienda, decía que nos cargamos el barraquismo que había en Barcelona, alrededor de la ciudad, pero que ahora estamos haciendo barraquismo vertical, y esto es así. En la posguerra, si alguien lo recuerda o se lo han contado, las familias vivían hacinadas, como se dice en castellano, en pocas habitaciones y todas juntas, pero es que ahora ya no son ni familia, ahora cualquier habitación en Barcelona te cuesta entre 500 y 600 euros. Y han subido respecto al sueldo mínimo interprofesional, ¡con lo que valen los alquileres medios! Ya lo han hecho, pero repito que con un sueldo promedio no se paga un piso. ¿Alguien de ustedes, especialmente de la derecha, me va a contar algún día la lógica económica que esto tiene? Después me dicen indocumentada. Bueno, a veces soy corta, no entiendo cómo es posible que los réditos de un mes de trabajo sean inferiores a las rentas de mes de una propiedad, cuando el bien alquilado es el fundamental para aguantar la vida, puesto que dependen de él no solo todos los derechos individuales y todos los derechos personales, sino también la escolarización o la salud, es decir, todos los derechos que se derivan vienen del domicilio. Hablamos de honor, de inviolabilidad y de derechos fundamentales y básicos, pero el primero es tener un lugar en el que dormir por las noches, un lugar donde tener una familia, un lugar donde, si hace falta, estar solo, pero tener un sitio en este mundo. Muchas gracias. (Aplausos).»

Fragmento 8 de 8 de esta intervención.

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