Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Moltes gràcies, señora presidenta. Hoy, a pesar del tono amable del señor Quero, la realidad es que lo que nos trae la extrema derecha es una propuesta culturalmente subvencionada por Securitas Direct, por Desokupa y otros chiringuitos paramilitares (aplausos), que de lo que vienen a hablar es de una cuestión que, según el Consejo General del Poder Judicial, es residual, la okupación, y es que la pareja de la que usted hablaba, que iba felizmente, tras casarse, a la inmobiliaria, tiene 180 veces más posibilidades de que la desahucien de su casa que de que se la okupen. (Aplausos). Así que, señorías, por favor, dejen a la gente ir tranquila a comprar el pan, no pasa nada, somos un país seguro. Pero, señorías, estamos ante una grave emergencia, llevamos cuarenta y un trimestres, 123 meses, más de una década, con los precios de la vivienda al alza, y por tanto se tiene que acabar, se tiene que terminar el chollo de unos pocos y la desgracia y el dolor de una mayoría. Por ello, ante la crisis de la vivienda, hacemos una propuesta simple, y es que mientras exista una burbuja de precios, mientras la gente no pueda dedicar el 30 % al alquiler o la hipoteca y tenga que dedicar mucho más, en las zonas tensionadas no se pueda comprar vivienda si no es para vivir. Las casas son para vivir, sería sencillo. La verdad es que los artículos 47 y 128 de la Constitución nos habilitan para ello, para que las casas sean para la gente y no para la especulación. No podemos vaciar los barrios, no podemos disolver los lazos y, sobre todo, no podemos expulsar a las familias, porque es una medida valiente, es una medida justa, pero no es una medida extrema, señor Patxi López. Extrema es la injusticia de aquella gente joven que no puede emanciparse (aplausos); extrema es la injusticia de aquellas familias que no pueden pagar el alquiler; extrema es la injusticia de aquella mujer superviviente de la violencia machista que no puede huir de su agresor porque no tiene otro techo. Así que, señorías, hay que ser valientes.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.