Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Con la venia, señora presidenta. Señor Albares, sé por la prensa que ha tenido usted unos días complicados en sus ratos de trabajo tratando de mantener la ficción de que es usted, y no otros miembros del Gobierno u otros expresidentes del Gobierno, quien fija las directrices de nuestra política exterior en relación con Venezuela, y en sus ratos libres, porque me resisto a pensar que esto lo haga en su horario de oficina y desde el Palacio de Santa Cruz, preguntándose por qué el Partido Popular no ha condenado el franquismo en las últimas horas, cuestión ésta de profundas implicaciones en un escenario internacional cada vez más complejo e inestable, así que déjeme que empiece dándole una buena noticia, que, a buen seguro, le relajará: nadie le echó de menos este fin de semana en Kiev. En la reunión internacional convocada para debatir el futuro europeo de Ucrania tras la guerra, ni su homólogo polaco Sikorski ni su homólogo lituano Landsbergis ni, por supuesto, el presidente ni el primer ministro ni el ministro de Exteriores ucranianos lamentaron su ausencia ni me preguntaron por usted ni me pidieron que le diera recuerdos de su parte. En realidad, no lo hizo nadie, no lo hicieron los mandatarios internacionales, no lo hicieron los congresistas estadounidenses, no lo hicieron los militares ucranianos recién vueltos del frente, no lo hicieron los intelectuales, no lo hicieron los camareros de la cafetería (continúan los rumores), lo cual estoy seguro de que se debe a la fluida relación que mantiene usted con todos ellos y a la seguridad que reina en la comunidad internacional...»