Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«¿A qué me refiero cuando digo hacer lo que debe? Déjeme que ponga algunos ejemplos y, ya que esta interpelación gira en torno a lo que los países de nuestro entorno hacen para defender sus fronteras, déjeme que le brinde si quiere un breve listado de lo que considero buenas prácticas y que me conformaría con que usted considerase prácticas dignas de estudio. Si el primer ministro británico, el laborista Starmer, acaba de declarar en Roma que 'Italia ha logrado una drástica reducción de la inmigración ilegal y quiero entender cómo ha ocurrido', estoy seguro de que también usted estará encantado de conocer las prácticas más exitosas sobre la materia, ¿no es así? Empecemos con pausa, Suecia -para que no se me asuste demasiado-, donde el primer ministro Kristersson y la ministra de inmigración Stenergard han conseguido que la inmigración disminuya un 15 %, y aún piensan reducirla más, aportando hasta 31 000 euros a aquellos inmigrantes que quieran regresar a sus países de origen, una cifra más que holgada para poder poner una vivienda, para poder emprender un negocio, para contribuir al sostenimiento y al desarrollo en su país de origen y que resulta ser el incentivo más generoso de toda Europa. Esta cantidad de 31 000 euros es el doble de lo que Dinamarca otorga, 13 500, que a su vez es el doble de lo que Noruega aporta, 6400, que a su vez es el doble de lo que aporta el Reino Unido, 3500. Fíjense, qué risa, Suecia tiene un gobierno de derechas y Dinamarca, Noruega y Reino Unido tienen gobiernos de izquierdas. Fíjense, qué risa, Suecia, que limita al norte con el polo norte, con el Círculo Polar Ártico, tiene un ministerio de migraciones y España, que limita al sur con el Reino de Marruecos, no. (Aplausos). Se ve que entre los veintidós ministerios de Sánchez no había sitio para un ministerio de esta categoría. Se ve que la migración es la prioridad número veintitrés del Gobierno socialista.»
Fragmento 4 de 8 de esta intervención.