Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«No se ha cumplido la ley, no se cumplió, pero luego vino algo interesante. En agosto del 2022, el Tribunal de Cuentas, es decir, el año después, publica la siguiente noticia (muestra un recorte de prensa): La Seguridad Social cargó con 103 000 millones de gastos que debió asumir el Estado, según el Tribunal de Cuentas. No ho diu cap partit marxista. Ho diu el Tribunal de Cuentas, no massa amic nostre. Afegia: Y no lo dice ningún partido marxista, lo dice el propio Tribunal de Cuentas, que no es muy amigo nuestro. Y se añadía: Exigimos al Estado que restaure el dinero incautado. Lo dice exactamente, literal. (Continúa mostrando el mismo recorte). La auditoría sigue sin llegar, pero hay que reconocer a Escrivá su valentía porque sí nos trae no una auditoría -el año después, ya con dos años de retraso-, sino un informe. No está mal, nos trae un informe en el cual el señor Escrivá afirma -todo esto pueden contrastarlo- lo siguiente (muestra otro recorte de prensa): 140 000 millones para pensiones han ido a otros gastos desde 1989. Este es un buen fondo de reserva, ¿eh?, un buen fondo de reserva. Con esto se pueden hacer muchas cosas en pensiones. Igual se podría reducir la edad de jubilación e incentivar a los que quieren trabajar porque pueden, pero igual los que no pueden podrían reducir su jubilación a los 65 otra vez: kellys, servicio de atención domiciliaria, mozos de almacén, es decir, los pobres que no tienen capacidad de inversión para poder mejorar sus pensiones. Pero esto no es así. Si vamos a fuentes sindicales y a fuentes de economistas críticos contrastados, el agujero puede ser de 500 000 millones de euros. Que alguien me diga ahora dónde está aquí la insostenibilidad del sistema.»
Fragmento 7 de 15 de esta intervención.