Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Muchos no tenemos la mala suerte de tener que mandar a nuestros hijos debajo un camión o con alguna barca para que vayan a ganarse la vida. Las migraciones traen problemas, sí, es cierto, pero se solucionan. Los problemas se solucionan. También tienen problemas nuestros trabajadores, todo el mundo tiene problemas en esta vida; hay que resolverlos, vayamos a hacerlo. Lo que no se puede hacer es criminalizar a todo un colectivo. ¿Que vienen menores acompañados? Puede ser un problema o una oportunidad. Lo que tenemos que hacer es quizás adaptar los planes de estudio, darles una atención, quizás adaptar que haya casos de oficio, para que si no pueden seguir la educación formal tengan otra opción. Hay muchas soluciones, pero no se puede criminalizar a todo un colectivo con etiquetas. Es lo mismo que hacían los nazis con los judíos. Cuando se criminaliza a un colectivo y se anula la individualidad estamos a un paso de la barbarie, porque ya no hay personas, son ya seres deshumanizados. La inmigración no es un problema, bien gestionada es una oportunidad para la sociedad de acogida y un drama para quienes tienen que marcharse. Una oportunidad de crecimiento económico, de enriquecimiento cultural. Es sobre todo una oportunidad de construir una sociedad más justa y solidaria. Seamos coherentes con nuestros valores. Todo el mundo aquí dice que defiende los derechos humanos. Pregúntense lo siguiente: ¿hasta qué punto somos coherentes con esta defensa de los derechos humanos? ¿Lo somos o no somos coherentes? ¿Hasta qué punto tenemos más posibilidades?»
Fragmento 13 de 15 de esta intervención.