Josep Pagès i MassóJunts
Diputado
«La realidad es que España se ha dedicado a espiar y a perseguir a los que ha considerado enemigos políticos, entre los cuales, están los independentistas políticos, es decir, algunos diputados de esta Cámara, entornos, familias, entornos periodísticos ilegales. Y aquí es donde quería ir a parar, un caso de acoso por tierra, mar y aire que ha sufrido el abogado Gonzalo Boye. Todas las cloacas del Estado, todas, lo han señalado como enemigo público que hay que abatir: las cloacas azules de la Policía, las cloacas verdes de la Guardia Civil, las cloacas marrones del CNI y también las cloacas negras de las togas de la Fiscalía. El CNI espió al abogado del presidente Puigdemont, el señor Boye, no por motivos de seguridad de Estado, sino por motivos estrictamente políticos, por motivos de quién era a quién defendía, el presidente Puigdemont, y todavía más, el CNI espió al señor Boye para descubrir las estrategias de defensa del expresidente en el exilio, es decir, un atentado contra un derecho básico del Estado de derecho: el derecho a la defensa.»
Fragmento 9 de 10 de esta intervención.