Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«En el año 2022, nuestro portavoz, Gabriel Rufián, se preguntaba si los que votaban en contra de esta reforma eran patriotas. Yo creo que es una pregunta muy oportuna hoy. Los que votarán en contra, señorías de la derecha y de la ultraderecha, ¿son ustedes patriotas, patriotas de fin de semana, patriotas intersemanales, patriotas festivos?, porque hago aquí un esfuerzo de intentar imaginar cómo es un patriota español. Yo diría, señorías de la derecha, que, a un patriota español, un Centro Nacional de Inteligencia que no sea la T.I.A. le interesa; que no sea incompetente, que no sea arbitrario, que no espíe a los propios ciudadanos, ¡vaya!, un Centro Nacional de Inteligencia que se parezca más a Suecia que a Arabia Saudí. Supongo que esto es ser patriota. Por cierto, señorías del PSOE, nos extraña que en el reciente plan de acción sobre regeneración democrática el presidente Sánchez no haya incluido todo esto y que gracias a ciertos señores haya visto la luz. Parece que desde la Moncloa el señor Sánchez encuentra más fácil controlar las noticias que controlar a los servicios secretos. No diré aquello de que el señor Sánchez quiere ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes, pero la verdad es que me pica esta tentación. Ya lo ha dicho el señor Legarda, ya lo han dicho otros, el presidente Sánchez anunció una nueva ley de información clasificada y no la ha traído aquí; anunció una reforma de la ley del CNI y no la ha hecho. Permítanme, por lo tanto, que les diga que el señor Sánchez está atrapado en su propio tacticismo. El tacticismo del presidente del Gobierno español genera desconfianza, y la desconfianza no sirve para poder avanzar en la legislatura. No hagan eso de esconderse en el tacticismo, porque entonces tendremos que decirles que quien practica el tacticismo acaba enterrado en sus propios incumplimientos.»
Fragmento 9 de 10 de esta intervención.