Júlia Boada DanésSumar
Diputada
«Y es pertinente que esta Cámara aborde toda esta serie de mejoras con urgencia en un momento en que medio mundo está conmocionado por la barbarie a la que fue sometida Gisèle Pelicot sin su consentimiento por su marido y tantos otros hombres violadores. Con la misma dosis de admiración y horror miramos a Gisèle y su férrea voluntad de hacer que la vergüenza cambie de lado. Mientras miles de personas la sustentan -como aquí lo hicimos con el 'Hermana, yo sí te creo'-, el sistema debe dar seguridad a estas mujeres, a estas víctimas supervivientes y no revictimizarlas. Según la macroencuesta del año 2019 de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el 40,2 % de las mujeres no denuncian por ser menores cuando tuvo lugar la violencia sexual, y el 40,3 % de las mujeres víctimas de violación no denuncian por vergüenza, una vergüenza social, familiar, a las que le somete el patriarcado; y como esto todo lo impregna, también lo sufren en el proceso de denuncia en el posterior juicio si se atreven a continuar. Es imperativo que los operadores de la justicia contribuyan a revertir esta vergüenza, esta culpa, esta clandestinidad a la que se ven sometidas y que estas se trasladen a los depredadores de las violencias sexuales.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.