María de la Cabeza Ruiz SolásVox
Diputada
«Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Señora Belarra, que usted venga a esta Cámara a hablar sobre protección a las víctimas de la violencia sexual es sencillamente un despropósito, una auténtica burla, y es que la ley cuya aplicación pretenden ahora impulsar debería estar derogada por haber sido un absoluto fracaso, por haber supuesto, según el último balance del Consejo General del Poder Judicial, 1233 rebajas de penas a agresores sexuales y 126 excarcelaciones a delincuentes con un alto riesgo de reincidencia. (Aplausos). Sin embargo, ustedes ni siquiera han pedido perdón a todas las mujeres a las que han traicionado con esta ley, a todas las mujeres que han visto o que verán a sus agresores fuera de la cárcel antes de tiempo por la reducción de las penas de los peores delitos que un hombre puede cometer. Ustedes no solo no piden perdón, sino que siguen empecinados en su error, en el error de no querer ver que solo con ideología no se resuelven los problemas. Porque ustedes solo saben hacer propaganda, solo saben manipular y victimizar. Ustedes hacen política con eslóganes y pretenden legislar con eslóganes. Anteponen su ideología al sentido común, a la razón y a la ley, y así les va, nada les sale bien. Llegan a ser tan irracionales que, aunque estén viendo delante de sus narices las consecuencias de sus errores, en lugar de asumir su responsabilidad, de aceptarlos y de corregirlos, en lugar de pedir disculpas con humildad, siguen adelante caiga quien caiga, echando la culpa de su fracaso siempre a los demás, a otras fuerzas políticas, a los propios jueces, a los que injurian y calumnian sin pudor, a cualquiera que discrepe, todo menos reconocer las consecuencias de su incompetencia. Porque no solo han demostrado un analfabetismo jurídico verdaderamente alarmante; con esta ley, cuya aplicación ahora quieren impulsar, han demostrado que son capaces de imponer su fanatismo a cualquier precio.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.