Teresa Ribera RodríguezPSOE
Vicepresidenta Tercera y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
«Muchas gracias. Estoy muy impresionada por ese teatro lacrimógeno que usted acaba de representar en esta sala, tan alejado de la realidad. Y elige un muy mal día: cuando contamos con los datos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima mostrando hasta qué punto somos el quinto país mundial en inversión extranjera y el primero de la Unión Europea; una revolución energética que ha reducido un 40 % el precio de la electricidad de nuestro país comparado con la evolución del precio de la electricidad si no se hubiera acometido toda esa inversión en energías renovables en los últimos años, y una política de protección a los consumidores vulnerables, también de energía, tanto en forma de gas térmico como de electricidad, que iría mucho mejor si contáramos con las políticas sociales y los servicios sociales que ustedes se encargan de desmantelar allí donde su voto es decisivo en comunidades autónomas y en ayuntamientos. (Aplausos). Una industria que ha sobrevivido, mejorado y garantizado la posibilidad de seguir contratando gente, reduciendo el desempleo en nuestro país e incrementando el producto interior bruto. Una convicción de que esa política energética precisamente reduce la dependencia del exterior de España en más de un 50 % y nos garantiza que, además del color de los átomos, los electrones y las moléculas, podamos contar con una industria de producción de bienes de equipo y unos servicios que tienen interés, confianza y voluntad de invertir en nuestro país, generando más empleo y más innovación. Una política que permite que los agricultores puedan ver un horizonte en el que puedan disponer de agua y suelo fértil y puedan garantizar una mejor protección frente al riesgo de perder cosechas. Una garantía de acceso al agua con una buena gestión en cuestiones tan emblemáticas, y que ustedes han enturbiado tanto contaminando y mintiendo, como la del trasvase y las infraestructuras hídricas. Una apuesta por anticipar hoy lo que son riesgos señalados por la ciencia, pero ustedes desprecian la ciencia, a la gente, el presente y el futuro. Desprecian a su país, señora diputada. Lo siento, pero me alegro enormemente de poder dedicar un minuto a reivindicar la importancia de que este Congreso se dedique a mirar con faros largos cuáles son los desafíos reales y deje de contar mentiras o irritar a la gente con falsedades. (Aplausos).»