Isidre GavínJunts
Diputado
«Es un proyecto centralista porque refuerza sobremanera el papel del Gobierno central, y en este contexto no es ni federal ni plurinacional, sino todo lo contrario. Comienza por justificar que el Estado tenga una ley de movilidad para todo el Estado, a pesar de no tener un título competencial propio, para acabar hablando de un sistema nacional de movilidad. Un sistema nacional de movilidad no existe; hay muchos sistemas y muchos subsistemas de movilidad en función del ámbito territorial, en función del modo de transporte, en función de la autoridad competente, sin perder de vista que la mayor parte de la movilidad es de proximidad, es de casa al trabajo o de casa a la escuela, a los servicios. El 83 % de los usuarios del transporte ferroviario de todo el Estado en 2023 eran usuarios de cercanías, es decir, de corta y de media distancia. En la corta distancia, tanto la urbana como la territorial, también hay operadores de transporte público que dependen de otras administraciones responsables de la movilidad y también, obviamente, privados. No se puede abordar una visión de la movilidad de arriba a abajo. Esto tiene que ser al revés. Por eso hemos reclamado siempre que la movilidad de proximidad deba gestionarse desde la proximidad. Eso no significa, no es óbice para que estos sistemas y subsistemas estén conectados. Claro que sí, debe haber coordinación, desde luego que sí. La intermodalidad y la interconexión así lo requieren para cumplir la misión básica, es decir, que se pueda asegurar ese transporte y hacerlo de manera eficiente y atractiva para el usuario.»
Fragmento 6 de 10 de esta intervención.