Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Y la pregunta entonces es: llegados a este punto, ¿cómo se supera esa disposición de fuerzas? A nuestro juicio, esa disposición de fuerzas tiene que ser desbordada. Hay que convocar debates amplios para que lo que es un clamor en la calle sea también mayoría aquí, para que las necesidades se vuelvan derechos; debates tan amplios, ideas tan poderosas y apremiantes que hagan que nadie pueda sustraerse a ellas. Y aquí me quiero detener en algo muy relevante: con la vuelta de la agenda social, hemos visto lo que muchos analistas han calificado como el giro social del Partido Popular. Es verdad que, habida cuenta de lo de hoy, tenemos que dudarlo. Hasta ahora, hasta hoy, tras un año sin asumir su lugar en la oposición y pronosticando catástrofes semanales, el Partido Popular parecía dispuesto a guardarse las plagas de langostas y a empezar a hablar de las cuestiones que marcan la vida de los españoles: vivienda, conciliación, tiempo de trabajo, tiempo de vida. Al escuchar el Pleno de hoy, es evidente que ustedes -que usted, señor Feijóo- están sometidos a importantes presiones. Yo creo que ustedes cada cierto tiempo se ven tentados a quedarse a vivir en un país imaginario, que es el país que les dibuja el ecosistema mediático y cultural del Madrid, distrito federal, que confunde sistemáticamente el perímetro de la M-30 con el perímetro del conjunto de Madrid y con el perímetro de España entera. En ese país imaginario al que no le va bien es porque no emprende lo suficiente; en ese país imaginario la ETA sigue existiendo, y en ese país imaginario con el '¡Que te vote Txapote!' se ganan elecciones. Solo en ese país imaginario estas cuestiones son más importantes que la vivienda, son más importantes que la salud mental, son más importantes que los salarios de los españoles. (Aplausos).»
Fragmento 5 de 12 de esta intervención.