Íñigo Errejón GalvánSumar
Diputado
«Pero con esos cantos de sirena ustedes se excitan pensando cada semana que este Gobierno de coalición está a puntito de caer, y a la semana siguiente vienen siempre las frustraciones. Yo creo que, más allá de los hiperventilados y las hiperventiladas, ustedes han comenzado a asumir que hay Gobierno para rato y que, por tanto, es mejor entrar a la agenda social y a las discusiones que marcan la vida de la gente, y para nosotros eso es una buena noticia. En primer lugar, lo asumimos -lo tengo que decir- como una victoria ideológica; estamos muy cómodos discutiendo en ese terreno. Pero, en segundo lugar, creemos que esto es bueno para España, porque es útil. Así es siempre el ciclo de los derechos en nuestro país: nosotros proponemos las cosas; ustedes insultan y se burlan; después, se abre una conversación sobre lo que proponemos; a continuación, empiezan a hacer propuestas y, luego, acaba siendo por fin un derecho para todos, incluso para sus mayores críticos. Ha pasado con la subida del salario mínimo interprofesional -ustedes votaron en contra y hoy lo cobran sus votantes- (aplausos); ha pasado con la revalorización de las pensiones -ustedes votaron en contra y hoy lo cobran hasta sus votantes-; ha pasado con la eutanasia -ustedes votaron en contra y hoy, Dios no lo quiera, si alguno de sus votantes lo necesita, puede ejercer ese derecho; y así va a pasar con la reducción de la jornada laboral sin reducción de salario, así va a pasar con la ampliación a veinte semanas de los permisos y así va a pasar con el control de precios en el mercado abusivo de la vivienda. (Aplausos). Si ustedes se deciden a tener ese debate, nosotros estaremos encantados de tenerlo de frente y sin subterfugios, el debate sobre qué modelo de país, sobre qué futuro queremos para nuestro país, pero tienen que decidirse a hablar de las cuestiones que marcan la vida cotidiana de los españoles y a dejar de pregonar permanentemente las siete plagas de Egipto cada semana.»
Fragmento 6 de 12 de esta intervención.