Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«La segunda vergüenza que usted trata de ocultar instigando este odio es su total dependencia del extranjero. Esto resulta paradójico, señorías, pero es la verdad. Un partido que hace de la xenofobia, del racismo y de la antiinmigración y, por tanto, del odio al extranjero uno de sus ejes políticos de oposición al Gobierno tiene, en cambio, una total dependencia del extranjero, como voy a explicar a continuación. (Aplausos). Ustedes -esto es muy importante que lo sepan los ciudadanos y las ciudadanas- importan todo de fuera: sus discursos, sus eslóganes, sus ocurrencias políticas, sus referencias intelectuales, sus estrategias de desinformación... Todo viene de fuera. Pretenden que los españoles rechacemos el made in China, pero les ofrecen el made in America, el made in Argentina o el made in Hungary. Usted se trae el dinero de fuera, señor Abascal. Usted se trae el dinero de fuera. (Rumores). No lo niegue. ¿Le suena Magyar Bank Holding? ¿Le suena? Se lo repito: Magyar Bank Holding. Es su banco, es su banco, señor Abascal (aplausos), el banco que financia a su partido. Es el banco que financia a su partido. El nombre español no parece; de hecho, tiene como mayor accionista -se lo voy a explicar a los españoles porque usted bien lo sabe- a Corvinus International Investment, una firma de inversión controlada al cien por cien por el Gobierno de Hungría. Hay que ver, señor Abascal, para ser usted tan crítico con la inmigración cómo le gusta la financiación extranjera. (Aplausos). En todo caso, entiendo que esa clase de bancos opacos permite hacer cosas que la banca española no le dejaría aquí. Hay que recordar que hace poco el Tribunal de Cuentas sancionó al partido de VOX con una multa de 233 000 euros por financiación irregular, y no quiere que le pase de nuevo y por eso acude a los bancos de sus amigos europeos. Así que usted incumple la ley de partidos, recibe el dinero de un banco extranjero, más de 9 millones de euros, que se sepa, un supuesto delito por el que ahora su gente se enfrenta a penas de hasta cuatro años de cárcel. (El señor Ortega Smith-Molina: ¡Eso es mentira!). Y eso en España, que somos un país garantista, porque, claro, si fuera en Hungría, su partido, al recibir financiación extranjera, sería declarado ilegal debido a la nueva ley de soberanía que acaba de aprobar su amigo Orbán. Otra paradoja ¿no, señor Abascal?»
Fragmento 11 de 33 de esta intervención.