Pedro Navarro LópezPP
Diputado
«Gracias, señora presidenta. Señora ministra, hasta el CIS de Tezanos reconoce que los españoles viven peor desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno. Claro, que convendría acotarlo: viven peor, salvo sus maridos y sus mujeres, salvo las parejas de los ministros, incluyendo, por supuesto, al primero, al jefe, que ha lanzado la carrera profesional de su mujer reuniéndose en Moncloa con aquellos que luego fueron a pagar la cátedra y los másteres en la Complutense; cátedra y másteres que han acabado en tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida. Pasó después a su hermano, el que vive en Badajoz, evade impuestos en Portugal, no trabaja en ninguno de los dos sitios y tiene, eso sí, más pisos de los que su ministerio va a hacer esta legislatura. En este caso hablamos de malversación (aplausos), hablamos de prevaricación y de tráfico de influencias. Claro, que tienen a la mejor maestra, la ministra Montero, responsable de la socialista FAFE, 'fundación de amigos y familiares enchufados'. De ella aprendieron Calviño y Ribera, que antes de huir dejaron colocados -o una por lo menos lo intentó- a sus maridos: Calviño en Patrimonio Nacional, que dependía de su ministerio, y Ribera en Competencia, y casualmente ha acabado ella también en Competencia. El ministro Albares acaba de colocar a su pareja en Hispasat, la pareja del ministro Planas dirige una ONG que ha recibido el doble de ayudas -hasta los 14 millones de euros- desde que él es ministro y ahora, señora ministra, a usted la han pillado con las manos en la masa. ¿Nos puede explicar, por favor, cómo se pasa del muy digno empleo de panadero o de comercial a dirigir el departamento de seguridad laboral de una empresa cotizada en el IBEX 35 y teniendo a su cargo a cien personas nada más y nada menos, solamente mes y medio después de que usted fuera nombrada ministra? (Aplausos).»