María Jesús Montero CuadradoPSOE
Vicepresidenta Primera del Gobierno y Ministra de Hacienda
«Muchas gracias, señora presidenta. Si no le importa, señor Figaredo, le voy a contestar desde el escaño por razones de movilidad. Me llama la atención la interpelación que usted presenta en el día de hoy. En primer lugar, porque he escuchado en muchas ocasiones a miembros de su grupo y a dirigentes de su partido que ustedes no creen ni en la justicia social ni en la igualdad ni en nada que sea el desarrollo de una política pública que permita -al menos, en parte- compensar la falta de oportunidades que una persona, por razón de nacimiento, haya podido tener a lo largo de su vida. Ustedes son de los que opinan que el dinero de la gente está mejor en el bolsillo, claro, de la gente que tiene dinero. Me dirá usted qué dinero va a guardar en el bolsillo la gente que no tiene, si no hubiera un Estado compuesto por diferentes administraciones que se ocupa -al menos en el consenso básico constitucional, señor Figaredo- de proveer los servicios que le permitan tener una educación pública, una sanidad gratuita, el acceso a una vivienda en condiciones de alquiler o de venta asequible, la capacidad de tener justicia gratuita y en caso de falta de ingresos, otro tipo de prestaciones. Todo esto es la construcción del estado del bienestar que, como usted bien sabe, forma parte del legado de la socialdemocracia en el conjunto de Europa y que, además, es una médula espinal de los Estados modernos. Hay otras partes del mundo donde la situación no es igual, pongamos el caso de Estados Unidos. Por tanto, entiendo que su modelo de sociedad no pasa por tener lo que le acabo de comentar -una sanidad pública o una educación pública-, sino que pasa por atender a modo de beneficencia a aquellas personas que no tienen recursos y luego que los seguros privados, las universidades privadas, las residencias de personas mayores privadas se ocupen de la política de cuidados y de atención a las personas. Yo creo que hasta ahí somos plenamente conscientes, su grupo y el mío, de que nos separa un abismo en lo que entendemos que tiene que ser la lucha contra la desigualdad o la lucha contra el empobrecimiento de la población.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.