Óscar Puente SantiagoPSOE
Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
«Muchas gracias, señor presidente. Señor Rego, usted y yo ya hemos debatido sobre esta autopista del Atlántico, la AP9, y su situación en otras ocasiones, y seguro que en el futuro vamos a tener ocasión de volver a hacerlo. Por lo tanto, si me lo permite, voy a iniciar mi intervención, sin preámbulos, con algo que hemos manifestado en otras ocasiones. Es verdad que cuando se debate sobre la misma cosa en varias ocasiones es casi inevitable caer en la reiteración y es muy difícil aportar novedades, pero es necesario centrar el debate y futuros debates sin circunloquios ni rodeos. Me refiero a que la situación actual de la autopista AP9 se explica en toda su amplitud por una serie de decisiones adoptadas por el Gobierno del Partido Popular entre los años 2000 y 2003 que, por motivos de índole jurídica y económica, son muy complejas de revertir. Creo que esto debería ser el punto de partida para hacer un diagnóstico correcto. En primer lugar, la modificación de la concesión realizada en el año 2000 supuso el otorgamiento de una prórroga que llevó a la ampliación del plazo de la concesión por veinticinco años más, desde agosto del año 2023 hasta agosto del año 2048, pasando a ser la duración total de la concesión de setenta y cinco años. Por cierto, un recordatorio: en el año 2000, cuando se toma esta decisión faltando todavía veintitrés años para que venciera la concesión, gobernaba en España el señor Aznar y en Galicia el señor Fraga Iribarne. Le he oído decir que es España la que discrimina a Galicia, y quiero matizarle: no; quien discrimina a Galicia es el Partido Popular, porque, como le digo, gobernaba Aznar España y gobernaba Galicia el de 'ni tutelas ni tutías'. (Aplausos). No hubo tutelas ni tutías, ni tampoco defensa de los intereses de Galicia por parte del Partido Popular. Esa decisión no se hubiese adoptado por un Gobierno socialista. De hecho, también le insto a que, cuando habla de discriminación, me ponga algún ejemplo de alguna decisión que el Gobierno del Partido Socialista haya tomado en estos últimos seis años en relación con el estado de las autopistas de peaje de nuestro país. Nos encontramos con 2500 kilómetros de autopistas de peaje, y hoy hay 1000 kilómetros menos, puesto que a la fecha de su vencimiento hemos permitido que se levanten los peajes y, por tanto, hemos convertido autopistas de pago en autovías no diré gratuitas -a mí no me gusta esa expresión porque, evidentemente, las autovías no se pagan solas-, pero al menos que sí se pagan en condiciones igualitarias en función de los tributos que se pagan por parte de los ciudadanos. Por tanto, no hay una situación equiparable.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.