Eduardo Carazo HermosoPP
Diputado
«Gracias, presidente. Señorías, señor ministro, buenas tardes. Empecé a escribir las notas para esta intervención el pasado jueves, pasadas las diez de la noche, en el andén de la estación de Valladolid, que usted, señor Puente, conoce bien. No es porque fuera allí buscando inspiración; estaba esperando a mi tren, que debía haber salido a las 22:07, pero que llegaba, para variar, con una hora de retraso. Efectivamente, sobre las once de la noche finalmente llegaba el tren a Valladolid, pero pocos minutos después de arrancar el tren se paraba y se iba la luz, quedándonos completamente a oscuras. Señor Puente, le puedo asegurar que tuve que comprobar en el billete si no me había montado en un tren temático de Halloween ahora que estamos en octubre, pero no, era simplemente la Renfe de Puente. Finalmente, a las doce y media de la noche, con hora y media de retraso, llegábamos a la estación de Chamartín. Señor ministro, usted me dirá, como ya me dijo cuando le pregunté en esta Cámara por esta situación, que esto es una anécdota y que usted lo que tiene son datos, pero ojalá fuera una anécdota. Las averías, los retrasos, en definitiva, el caos ferroviario en nuestro sistema se está convirtiendo en norma desde hace ya meses, porque lo que usted llama anécdotas ocurre todas las semanas, lo sufren miles de personas y afecta tanto a la alta velocidad como a las cercanías y a la media distancia, y le pondré algunos ejemplos.»
Fragmento 1 de 9 de esta intervención.