Diputado
«Quiero terminar con alguna mención que, en mi opinión, además de todas las referidas desde esta tribuna, también es merecida. No puedo dejar de agradecer a todos los grupos -?y digo a todos los grupos, y permítanme que singularmente lo haga al grupo mayoritario de la Cámara- su implicación, y permítanme que lo haga, junto a diputados y diputadas que han sido nombrados, a otros más, a Esther Muñoz y a Elvira Velasco. ¿Por qué? Porque sé que han trabajado sin descanso con ustedes y porque sé que hoy están especialmente satisfechas. Pero, si hay a quienes debo agradecer hoy su labor, es a todas las personas, a todas las asociaciones y a todas las entidades que tuvieron que alzar la voz antes que nadie, sin más intención y beneficio que el de procurar una vida digna a cualquiera que pueda contraer esta enfermedad: a Carlos de Pablo, Jordi Sabaté, Juan Carlos Unzué, Noemí Sobrino, a la Fundación Luzón -?ojalá pudiera mencionarlos a todos, pero son cuatro mil-, a la Confederación Nacional de Entidades de ELA, también a todos los enfermos y familiares más anónimos; ustedes, los familiares y los cuidadores son los más anónimos, pero son los más imprescindibles. (Aplausos). Gracias a todos ustedes y a todos vosotros, que habéis hecho de vuestra causa la de todos los españoles. No solo habéis dado a la ELA la visibilidad que merece, la ley que necesita; también habéis marcado la política que necesita nuestro país, la que sirve. Esta ley y esta victoria para España es vuestra. Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.-El señor Núñez Feijóo se dirige a saludar al senador Juan Ramón Amores García, del Grupo Parlamentario Socialista, que se encuentra en la parte baja del hemiciclo).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.