Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«A personas que han sido condenadas por terrorismo y han cumplido la pena, el PP les quiere exigir una cosa que, como decía, es inconcebible en una democracia homologada. El PP quiere que estas personas hagan una cosa similar a un auto de fe de la inquisición. Sí, sí, una especie de auto de fe en el que, si no se dice que practican la ortodoxia constitucional, serán excluidos del juego democrático, una cosa muy moderna, una cosa tremenda. Cuidado, que no vengan de Arabia Saudí y los imiten. ¿Ustedes saben, señorías del PP, que muchísimos catalanes, vascos, etcétera, no podrían ser elegidos si se aplicara esto? Pero no necesariamente personas que han cumplido penas; simplemente yo mismo, que no he estado nunca inculpado por terrorismo, no podría ser diputado de esta Cámara, porque no cumplo la ortodoxia que ustedes piden. Fíjense cuántos pecados tengo: soy independentista, soy republicano, me considero catalán y europeo; nunca podría ser diputado de esta Cámara. Es una cosa terrible. (Aplausos). Pero lamento decir, señores del PP, que estoy aquí porque me han votado hombres y mujeres de Cataluña, como nos han votado a los representantes de los partidos vascos, catalanes y gallegos para decir justamente lo que estamos diciendo aquí: que la Constitución española no es un libro sagrado, aunque ustedes lo quieran. Y, quizás una cosa importante, no tenemos la obligación de pensar lo mismo que ustedes; no, esto es una conquista de la democracia, del Estado de derecho, de la modernidad. No sé si os suena.»
Fragmento 4 de 8 de esta intervención.