Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Una segunda, facilitar de inmediato la nacionalización de nuestros hermanos y hermanas saharauis, cumpliendo con nuestra responsabilidad histórica con ellos y ellas. (Aplausos). La tercera, quitarle a la ultraderecha neofranquista su base material de apoyo, que siguen siendo las oligarquías rentistas que esquilman los bolsillos de la ciudadanía. (Aplausos). Urge, pues, limitar la compra de vivienda con fines especulativos, como en Holanda, y regular ya los alquileres abusivos, incluidos los de temporada. La cuarta, conseguir un acuerdo amplio para enterrar para siempre la noción reaccionaria y excluyente de hispanidad con la que nos dan la turra cada 12 de octubre. Esto, entre otras cosas, señorías, nos obliga a hacer otra pedagogía sobre los pueblos diversos que ya somos; dejar de dar lecciones de feminismo de la mano de don Pelayo y recuperar la memoria de sabios como Averroes, como Maimónides, como Al-Mu'tamin. Dejar de dar lecciones con Torquemada por bandera y mirar con más respeto a grandes culturas precolombinas como la maya o la mexica; hablar menos de Carlos V de Gante y más de María Pacheco y de los comuneros de Castilla (aplausos); blanquear menos al colonialismo borbónico y recordar más a quienes lo resistieron con dignidad: Túpac Amaru, Bartolina Sisa o la valiente antiesclavista gallega Concepción Arenal. Hablar menos de Primo de Rivera y más de Abd el-Krim, el culto líder republicano rifeño; y más de Unamuno, que se jugó la vida defendiendo al patriota filipino José Rizal ante Millán-Astray, el carnicero al que admira el alcalde Martínez Almeida. Y, por supuesto, escuchar más a la presidenta Sheinbaum y al presidente Gustavo»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.