Júlia Boada DanésSumar
Diputada
«Gràcies, president. Abans de començar, permetin-me que des d'aquesta tribuna recordi la figura del president Lluís Companys assassinat avui fa 84 anys, de fet afusellat pel règim feixista del general Franco. (Aplausos). Quiero recordar la figura de Lluís Companys, asesinado hoy hace ochenta y cuatro años, fusilado por el régimen fascista del general Franco. (Aplausos). Empiezo, cómo no, hablando del protocolo de Kioto, seguramente esta agenda globalista que desprecian las señorías de VOX, pero que fue el primero en utilizar la idea del mercado como herramienta para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, poner un precio sobre el carbono para crear un estímulo económico para evitar tales emisiones y reducirlas allí donde es más eficiente con respecto al coste. Este protocolo fue un hito histórico y, con el fin de promover el desarrollo sostenible, todas las partes se comprometían a cumplir los compromisos cuantificados de limitación y reducción de las emisiones contraídas. Era el inicio de los mercados de carbono, instrumentos que se diseñaron para estimular los objetivos de reducción de emisiones y que han devenido en un elemento clave de las políticas de mitigación del cambio climático. Siguiendo este compromiso, en 2003 la Unión Europea aprobó la directiva que establecía un régimen para el comercio de derechos de emisiones de gases de efecto invernadero y que, por lo tanto, trasladaba los objetivos climáticos de la Unión Europea a las 15 000 industrias más contaminantes, y dos años más tarde lo hacía España con la Ley 1/2005.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.