Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Pero también les ocurre a las deportistas, a las actrices, a las periodistas, les ocurre también a las activistas, le ocurre también a cualquier mujer que quiera tener alguna preeminencia en el ámbito público y les pasa también -vía otras redes- a gran parte de nuestras chicas y mujeres, porque aquí estamos hablando de Twitter pero sabemos perfectamente qué ocurre con WhatsApp, qué ocurre con los vídeos robados de bullying y de violaciones grupales en los colegios. Sabemos qué ocurre con estas cosas, ¿y ustedes quieren situarlo de verdad solo en el programa de violencia de género, en el Plan Estatal Contra la Violencia de Género? Yo, sinceramente, y quisiera verlo reflejado dentro de un tiempo, creo que habría que ser muchísimo más exigente. Los algoritmos están ahí y las maneras de intervenir en la red están ahí, y el Estado debe decidir si quiere que este espacio de la red sea seguro o no para sus mujeres, para sus niñas, para sus mujeres mayores y para todas las mujeres que conforman la sociedad. Y me duele decirlo, porque en cierto modo estoy diciendo: sí, cuando nos mandáis mensajes de este tipo nos estáis hiriendo. Y ojalá pudiera decir: no, cuando enviáis mensajes de ese tipo no nos afectan lo más mínimo; pero no es cierto, porque no hablamos solo por nosotros, sino también por nuestras familias, nuestras amigas, hablamos por nuestras compañeras y hablamos por todas las mujeres que están en nuestro entorno. Quizás nosotros lo aguantemos bien, pero ellas sufren y mucho. Por eso, nunca nos alegramos de que una mujer reciba una pedrada, nunca, pero la gran diferencia está en si la recibe por mujer o por fascista. Cuando sea por mujer, estaré a su lado. Cuando una de sus diputadas recibió una agresión en esta sala, yo la defendí, todas acabaron haciéndolo porque sufrirán la violencia machista, y no es un deseo, no es un deseo en absoluto, es simplemente la certeza de que así será. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 7 de 7 de esta intervención.