Teslem Andala UbbiSumar
Diputada
«Volviendo al concepto inicial de los cuñados digitales, creo que son el perfecto ejemplo de violadores de la intimidad sexual de las personas. Se autoorganizan en canales de Telegram y, de hecho, tienen portavoces en el Parlamento Europeo. Utilizan la inteligencia artificial para exponernos, para amenazarnos y para silenciarnos, y, al final, lo realmente peligroso que tiene la inteligencia artificial es que consigue maximizar un mensaje, pero, sobre todo, consigue miles y miles de imágenes sin consentimiento, y esto tenemos la práctica de llamarlo porn revenge o venganza del porno, y ni es porno ni es venganza, porque si fuera venganza ponemos toda la responsabilidad sobre la víctima, y tampoco es porno porque en ningún momento ninguna mujer de esta Cámara o una mujer de la calle ha dado su consentimiento para que Elon Musk entrene sus algoritmos con nuestras imágenes. Y, como comentaba antes, el objetivo único y exclusivo es disciplinarnos, apartarnos de la vida pública, de que tengamos una voz propia en las redes sociales. Pero esto, como comentabais antes varias compañeras, no nos pasa a nosotras solamente como políticas, les pasa a las niñas de Almendralejo, les pasa a las niñas en los institutos, le pasa a Juana la panadera, le pasa absolutamente a cualquiera que da de alta un perfil en redes sociales. Es la impunidad absoluta, porque mientras nosotras intentamos ocupar espacios, intentamos legislar, intentamos batallar por los derechos de las mujeres de forma colectiva, el patriarcado, los hijos del patriarcado se reinventan gracias a la inteligencia artificial, se reinventan a través de nuevas tecnologías para seguir echándonos el pulso para que abandonemos los espacios. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.