María José Rodríguez de Millán ParroVox
Diputada
«Después de que el clan Moncloa se haya aprendido infinidad de versiones contradictorias, ya sabemos que Sánchez autorizó el encuentro con Delcy Rodríguez, a pesar de que tenía prohibido pisar suelo europeo. Y fue gracias a Víctor de Aldama, que está en prisión por defraudar más de 180 millones de euros y que se reunió con alguien que ustedes conocen muy bien, la señora Begoña Gómez. En julio de 2020 se reunieron Sánchez, Calviño y Ábalos, esa persona con la que ahora ustedes dicen que no tienen nada que ver, para estudiar el rescate de Air Europa. Ese mismo día, Begoña Gómez se reunió con el hijo del dueño de la aerolínea, que conocía que Koldo maniobraba para que Moncloa rescatara la compañía, es decir Hidalgo, Koldo y Begoña tienen en común una cosa: el Partido Socialista, con su espiral de corrupción. Sabemos también que la señora Armengol le dio el teléfono de su consejera de Salud a Koldo y, tras ello, el Gobierno balear adjudicó dos contratos por más de un millón de euros a su empresa, y que el 'número 3' del Ministerio del Interior hizo lo mismo adjudicando a esta sociedad un contrato por más de 3,5 millones de euros. Mientras todo esto ocurría, la red de la trama pagó casi 90 000 euros a un comandante de la Guardia Civil para recibir teléfonos protegidos y saber si el teléfono de Sánchez estaba pinchado. ¿Tanto miedo hay a que se conozca el contenido del teléfono del presidente? Y, además, Aldama y sus socios están siendo investigados por un posible blanqueo a través de tres sociedades creadas en un pueblo de Portugal, Elvas, qué casualidad, el pueblo donde el hermano de Sánchez, investigado por corrupción, se compró una casa. Y, por si todo lo anterior fuera poco, un socio de Aldama afirma que se llevaron bolsas con 90 000 euros a la sede del Partido Socialista en la calle Ferraz. Ustedes han convertido el Estado en una extensión de esa sede donde cuecen su corrupción. Pero en España aún hay instituciones que funcionan a pesar de ustedes, y por eso sus nombres y los de todos sus amiguitos figuran en los informes de la Guardia Civil y en los atestados judiciales.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.