Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Si volem una societat més justa, és imprescindible que ningú quedi enrere, i això només es pot aconseguir amb una aposta clara per la protecció laboral i social. No podem oblidar-nos tampoc i això crec que de moment la llei no ho agafa- de totes aquelles persones que, precisament per motius de salut, es troben en situació d'atur o ja han esgotat la seva prestació d'atur, i el drama en aquest cas és doble. Aquests treballadors i treballadores que no poden reincorporar-se al mercat laboral per les seves condicions de salut pateixen una doble vulnerabilitat: l'abandonament del sistema laboral i la desprotecció econòmica per part de la nostra societat. No és només, doncs, una qüestió de reconèixer incapacitats; és una qüestió de justícia i de dignitat per a totes aquelles persones que han donat el millor de si mateixos i que ara necessiten el suport de la societat per viure amb dignitat. Moltíssimes gràcies. Gracias, presidente. Buenas tardes. Bienvenida, ministra. Hoy debatimos una enmienda a la totalidad, presentada por VOX, contra un proyecto de ley que, aunque no resuelve todos los problemas resueltos con la incapacidad permanente, sí es un paso adelante necesario y coherente. El proyecto no sale de la nada, sino que responde a una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que obliga al Estado español una vez más -una vez más- a reformar su legislación laboral para proteger mejor a los trabajadores con incapacidad permanente. Hablamos aquí de despidos y hay alguna otra sentencia de despidos que está ahí pendiente, y aquí está el acento del debate. La pregunta que les hago es la siguiente: cuando una persona sufre una incapacidad, ¿deberíamos permitir que pierda automáticamente su empleo, o bien deberíamos exigir que las empresas se esfuercen para adaptar el puesto de trabajo para que el trabajador pueda prestar sus servicios continuadamente? Esa es la pregunta, y ya sabemos cuál es la respuesta de VOX a estas preguntas. Su proyecto de ley no defiende explícitamente los derechos de los trabajadores ni ofrece una solución a las personas que sufren una discapacidad permanente. Lo que proponen es una visión, yo diría, retrógrada y deshumanizada, que considera al trabajador como una pieza prescindible de un engranaje productivo, y para ustedes, cuando una persona ya no es rentable, la empresa tiene derecho a abandonarla sin ninguna responsabilidad, y creemos que eso no está bien.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.