Víctor Camino MiñanaPSOE
Diputado
«Por eso es fundamental realizar un análisis sosegado sobre la correlación entre la cantidad de tiempo invertido en los dispositivos y el impacto en cómo se ve la sociedad a sí misma; y me explico, señorías. Los dispositivos electrónicos suelen extraer datos para predecir patrones y mecanizar comportamientos que generan adicción con un fin económico. Por otra parte, es intolerable la impunidad respecto al ciberbullying, del que no pueden escapar miles de chavales ni siquiera cuando acaban el instituto, o la tormenta de insultos machistas y de odio, como los que sufrió una compañera socialista, una joven concejala, Alexandra, simplemente por ser mujer y hacer política. Y por supuesto que hay que combatir la lacra de la desinformación, porque algunos multimillonarios, aparte de tirar cohetes al espacio, tiran basura digital y racista. Ante estos retos tenemos dos opciones: o gobernar o no gobernar la digitalización, esto es, intervenir y dotarnos de herramientas para proteger nuestro bienestar emocional digital a través de la regulación. Y se preguntarán cómo podemos hacerlo. Por una parte, ampliando el derecho digital a no ser molestado y, por otra, vigilando también que estas aplicaciones desarrollen productos y servicios digitales éticos por defecto. Como he dicho en las negociaciones con muchos de ustedes, señorías, somos conscientes de que estas acciones están dentro del Reglamento europeo de Servicios Digitales, el DSA. Ahora bien, nos parece fundamental que se haga un seguimiento y que España continúe su liderazgo europeo defendiendo en la Unión la regulación de las características de diseño adictivas. En esta parte, los y las socialistas queremos que finalicen las técnicas de manipulación que influyen en el inconsciente del usuario llevándole a tomar decisiones que pueden ser perjudiciales para su salud, que le generan estrés, depresión o desórdenes mentales y alimenticios.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.