Isidre GavínJunts
Diputado
«Moltes gràcies. Gracias, señora presidenta. Señores y señoras diputados, es un poquito tarde, quizás estarán cansados y el nivel de atención poco a poco empieza a bajar. Bien, yo les haría una reflexión, porque en el Pleno pasado ya hicimos una interpelación y ya saben de qué va. Simplemente, me gustaría hacer una reflexión. Yo creo que habría consenso en pensar que los recursos públicos se tienen que dedicar a resolver las necesidades de la ciudadanía y a que progrese nuestra sociedad, y creo que estaríamos bastante de acuerdo. En ese contexto yo diría: ¿de qué sirve un corredor mediterráneo con tramos que no se conectan entre sí? ¿De qué sirve un corredor mediterráneo que no conecta los puertos ni los grandes centros de actividad? ¿De qué sirve un corredor mediterráneo inacabado veinticinco años después? ¿De qué sirve un corredor mediterráneo que aprovecha vías antiguas, compartidas, las de ancho ibérico con las de trenes de pasajeros? ¿De qué sirve tener el corredor más importante del Estado, por donde pasan 390 000 toneladas de mercancías diarias, inacabado veinticinco años después y seguir invirtiendo en corredores con 33 000 toneladas de mercancías o cero toneladas de mercancías? ¿De qué sirve? Sirve para tener el transporte de mercancías por ferrocarril en la cola de Europa, ni el 5 %, cuando Europa está al 18; para tener una red de transportes de pasajeros expuesta a las incidencias; para tener servicios viarios y autopistas constantemente colapsados y para no descarbonizar. Los datos dicen que este corredor, cuando se acabe, permitirá ahorrar 12,5 millones de toneladas de CO2 en emisiones. Hay que empezar una nueva etapa, una nueva etapa con claves distintas, abordar las infraestructuras estratégicas tal y como toca, de una manera diferenciada, prioritaria, algo que no se ha hecho. Hay que empezar una nueva etapa conectando con las decisiones europeas de creación de infraestructuras, de una red de corredores comunitarios que además son de obligado cumplimiento por los Estados. No es una recomendación de buenas prácticas, sino que tiene categoría de directiva de obligado cumplimiento. Hay que empezar una nueva etapa orientando la política de infraestructuras con los criterios europeos, creación de riqueza y creación de valor económico; por lo tanto, priorizar las infraestructuras de acuerdo con el servicio que hacen los ciudadanos a la economía y la descarbonización.»
Fragmento 6 de 9 de esta intervención.