Diputada
«Vayamos al Gobierno. ¿Por dónde empiezo? Mientas todos los españoles estábamos en nuestra casa en plena pandemia, la mano derecha de Pedro Sánchez usaba el Ministerio de Transportes como sede logística de toda la trama de corrupción que desvió después a otros ministerios con la compraventa de mascarillas fraudulentas y también a dos comunidades autónomas: una, la que presidía la señora Armengol y otra, el señor Torres, que, por cierto, también han mentido en sus declaraciones. Y mientras los españoles salían de la crisis económica tras la pandemia, a la mano derecha de Sánchez le pagaban el piso de la amante, el chalé y también los viajes. Comenzaron negando todos estos hechos. Volvían a decir que eran bulos, pseudomedios, 'fachosfera'. Hoy ya hay varios altos cargos del ministerio imputados -ministerios registrados por ello- y estamos a las puertas de que la mano derecha de Pedro Sánchez en el Gobierno y en el Partido Socialista esté imputado. Pero vamos a otro de los casos de corrupción que les atenaza: el caso Delcy. Mismos protagonistas: Ábalos, Koldo, Aldama y los lingotes de oro. Primero, dijeron que no sabían que iban a viajar a España. Mintieron. Dijeron que fue Marlaska el que había avisado que Delcy venía en el avión. Mintieron. Dijeron que Ábalos tomó la decisión de ir cuando le avisó Marlaska. Mintieron. Dijeron que Ábalos fue a Barajas para evitar una crisis diplomática. Mintieron. Dijeron, señor ministro, que Sánchez no lo sabía. Y mintieron. Todos los españoles hemos visto el wasap en el que Ábalos le dice a Sánchez: Viene Delcy. Okey, 'p'alante', que entre. Y después de todo esto, señor ministro, le aplaudieron. Aquí, en esos bancos azules, aplaudieron a Ábalos como si fuera un héroe. (Aplausos). Son ustedes el cinismo personificado y hoy ha venido usted aquí a volver a mentir, señor ministro, cuando decía que no ha habido ningún viaje.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.